Cuando un niño o adolescente deja de querer ir al colegio, suele generar mucha preocupación en la familia.
En algunos casos puede tratarse de una situación puntual. Pero cuando esto se repite o se vuelve persistente, es importante prestarle atención.
El rechazo escolar no es simplemente "falta de ganas"
Muchas veces está relacionado con:
- Ansiedad o angustia acumulada
- Dificultades en los vínculos con otros niños o docentes
- Situaciones que se volvieron difíciles de sostener
- Cambios importantes en la vida del niño o adolescente
Intentar forzar la asistencia sin comprender qué está pasando puede aumentar el malestar.
¿Qué hacer como padre o madre?
- No minimizar lo que le pasa
- Evitar forzar sin entender la situación
- Escuchar sin presionar
- Observar cuándo empezó y en qué contexto
¿Cuándo consultar?
Cuando la situación se sostiene en el tiempo, se intensifica o genera malestar tanto en el niño como en la familia. En estos casos, una evaluación clínica permite identificar qué está en juego y definir cómo intervenir.
En EHWO abordamos estas situaciones desde una perspectiva integral, combinando tratamiento psicológico y, cuando es necesario, intervención directa en el entorno cotidiano del niño o adolescente.
Cada caso requiere una mirada singular.